martes, 2 de febrero de 2016

La mitología cotidiana




La declaración trimestral que hacemos los autónomos viene a ser como el castigo impuesto a Prometo, con dos diferencias: es Hacienda quien nos devora periódicamente el hígado en lugar de un águila, y al menos ocurre cada tres meses en lugar de cada día. Un leve respiro que nos da el Sistema, el cual, en su infinita misericordia, supongo que entiende así que no somos inmortales como aquel famoso titán griego.


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