viernes, 17 de junio de 2016

Libertad




En vano insisten en decirnos que el hombre está determinado por el placer; reconocen así, sin darse cuenta, la libertad; puesto que hacer lo que causa placer es ser libre.

Voltaire


¿Libertad para qué?, decía Lenin. Para poder hacer grandes cosas, se le podría responder. Para ser felices. Para tocar el cielo. Pero la libertad puede ser un regalo con trampa. Qué fácil es despegar hacia el infinito. Pero qué difícil es ser como Lindbergh, quizá porque él tenía un camino trazado.


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