lunes, 23 de marzo de 2015

Desencuentros



Desencuentro, de Adela Casado


¿Sabes lo que me gusta de ti? Que me haces reír, dijo ella.

Él se sintió feliz.

Ella se estaba riendo de él.


martes, 17 de marzo de 2015

Setenta años de ¿paz?




Hace unos días salió la noticia de que España ha acuñado unas monedas para conmemorar el septuagésimo aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de monedas de 10 y 200 euros con la efigie de Felipe VI y el lema 70 años de paz en el reverso.

Este hecho ha causado indignación en cierta izquierda que arguye que en 1945 no había paz en España, sino más bien una sangrienta dictadura que aún perduraría durante tres décadas más.

Lo cierto es que la emisión de estas monedas forma parte de un programa internacional, es decir, en el que participan varios países, y tiene por objeto simplemente recordar el fin de aquella contienda, la peor que ha padecido la humanidad en toda su historia. Hace diez años, por el 60º aniversario, algunos países hicieron algo similar.

Lo que ocurre es que entonces lo de los 70 años de paz es aún más ofensivo. Dado que el programa en cuestión es básicamente europeo (aunque participen en él China, Australia y Canadá), supongo que el lema de marras se refiere al fin de la guerra en Europa. Porque desde luego creo que no hace falta explicar que desde 1945 en el mundo ha habido de todo menos paz.

Ya, pero ¿y en Europa?

Pues en nuestro continente lo cierto es que el año 1945 trajo de todo salvo paz: lo que trajo más bien fueron limpiezas étnicas en masa, represión, la progresiva instauración de dictaduras comunistas en Europa del Este (aparte de la soviética, que ya existía desde antes y que duraría hasta 1991), guerra de guerrillas contra esas dictaduras... Y además, efectivamente, también había en aquel momento sendas dictaduras en Portugal y en España, con guerra de guerrillas incluida en esta última.

Como ejemplos de conflictos no muy pacíficos en Europa desde 1945 podríamos mencionar la Guerra civil griega, la Guerra Fría, el bloqueo de Berlín, la insurrección en la RDA en 1953, la de Polonia en 1956, la Revolución húngara de 1956, el Muro de Berlín, la invasión de Checoslovaquia en 1968 y, como colofón al siglo XX europeo, las guerras en lo que fue Yugoslavia durante los años noventa. De todas formas no he hecho una lista exhaustiva, me he dejado unos cuantos episodios violentos por el camino. Si a alguien le interesa el tema puede leerse por ejemplo "Continente salvaje", de Keith Lowe (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2012).





Y para qué hablar del terrorismo en países como la RFA, Italia, Irlanda del Norte o España.

Sin olvidar la guerra civil que estalló en el este de Ucrania hace un año y que ahí sigue.

Que se conmemore el fin de la Segunda Guerra Mundial vale, pero que se hable de setenta años de paz... La paz de los muertos, desde luego.

Me parece un claro ejercicio de autocomplacencia e hipocresía por parte de los autores de la idea, una estafa y una falta de respeto hacia millones de personas.

En fin, así se escribe la Historia.




jueves, 12 de marzo de 2015

El legado



El Infierno en El jardín de las delicias, de El Bosco


Algún día todo este sufrimiento será tuyo.


miércoles, 11 de marzo de 2015

En el dentista (III)




True story:

-Doctor, me he enjuagado con el colirio.
-¿Con el colirio?
-Bueno, con el locutorio.
-Ah, con el colutorio.
-Eso, con el locutorio.


martes, 10 de marzo de 2015

En el dentista (II)




-Hola, soy paraguayo, y vengo para recoger una dentadura que me hicieron ustedes hace tropemil años.
-¿¿¿Para qué???
-Paraguayo.


lunes, 9 de marzo de 2015

En el dentista (I)




True story:

-Me duele esta muela.
-Tengo que hacerte una radiografía para verla por dentro. ¿Sabes si estás embarazada o si puedes estarlo?
-Buah, si ahí abajo debe haber hasta telarañas y todo...


domingo, 1 de marzo de 2015

El doble rasero (Putin, mon amour)




Escribo lo que veo

Anna Politkóvskaya


Muy buenas.

Hoy vamos a denunciar un doble rasero. En dónde, os estaréis preguntando con ansia quienes me leéis fielmente. En política internacional. Bueno, no vas a descubrir la pólvora, precisamente, me diréis. Ya, pero es que me apetece comentar un caso flagrante de esto que digo, a ver qué os parece.