viernes, 5 de julio de 2013

Las bacterias nazis (y los efectos secundarios)




En el dentista:

-Verá, doctor. Desde hace unos días tengo unos agujeros negros horribles en las muelas, y me duelen una barbaridad. Además me sangran mucho las encías, y para colmo los dientes se me están poniendo muy amarillos.
-¿A ver? Vaya, lo sospechaba. Tengo malas noticias.
-¿Qué ocurre?
-Tiene usted las típicas caries producidas por bacterias nazis.
-¿Cómo dice?
-Hablo de un tipo de bacteria que se llama Streptococcus hitlerianis, originaria de Austria. Es tremendamente agresiva, muy disciplinada (si se fija sus caries son simétricas), y se expande por la boca con inusitada rapidez ya que necesita un espacio vital. Destruye casi todo lo que encuentra a su paso, y lo que no destruye lo marca, lo emplea en su provecho y luego lo destruye igual con ácido prúsico.
-¿Lo marca?
-Sí, con un pigmento amarillo cuyas partículas tienen forma de estrella de seis puntas. Por eso se le están poniendo los dientes de ese color.
-¡Madre mía! ¿Y se puede hacer algo? ¿Hay alguna solución?
-Bueno, lo primero es eliminar la bacteria. Pero hay un problema.
-Explíquese, por favor.
-Verá, esa bacteria es muy resistente, hasta el punto de que sólo es sensible a un antibiótico, el cual tiene que emplearse además en grandes cantidades: la estalinina.
-¿Y cuál es el problema?
-Pues que la estalinina destruirá las bacterias, pero a la vez se apoderará de su mente y la controlará. Le cambiará la personalidad. Se volverá usted muy paranoico y le entrarán ganas de encerrar a la gente y matarla de hambre. Seguro que lo paga con su familia y sus amigos.
-Mmm, bueno. Lo importante es que es por una buena causa.

2 comentarios:

  1. Pero bueno, y yo sin leer esta entrada! jaja...tas fatal! Eso sí, mola mucho la "analogía" juas!

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